R e s i l i e n c i a
Enfermo
¿Cuántas veces lo estuviste o viviste la situación de tener a algún familiar transitando esos momentos de zozobra y dolor?
Esos días en los que sentías que morías por tremenda fiebre o por pensar que tú cuerpo o el de otro no respondía...
Recuerdas lo que hiciste bien y lo que no. Te echas la culpa de tus males, más tarde piensas que el culpable fue alguien o que otro es el merecedor de ellos...
Piensas y repiensas todo.
Meditas sin cesar, inventas posibles rutinas e intentos que probarlas una vez recuperado.
No esperas un mal pronóstico, solo te armas de valor, aunque piensas que en realidad no lo tienes y decides optar por tu último recurso: esperar, tener paciencia, rendirte para que el espíritu comience a revitalizar tu cuerpo frágil y doliente.
Dicen que si logras que el ánimo no decaiga en tus peores días entonces la recuperación será más rápida...
¿Será verdad?
Resiliencia, esa es la palabra mágica justo para esos momentos.
Y, qué grato es encontrar personas que con amor y cuidado procuran tu bien.
Que intentan levantarte con palabras y/o acompañarte hasta en el más aterrador silencio.
Porque el tiempo pasa, y la enfermedad también...
En algunos casos es breve y en otras super prolongadas,
pero lo importante es la actitud que tomas ante la dificultad,
la predisposición del corazón a seguir a pesar de...
***
No te desanimes, la tormenta terminará.
Y, todo estará bien.
@ruthiscastro






