M e d i t a r
Meditar
Tomarse tiempo para uno mismo, para estar solo, para conocerse
¡Qué bueno es!
Cuando siento prisa, desesperación y
esa angustia capaz de partirme el pecho en dos, salgo a caminar.
Bajo el sol, la sombra, el frío y solamente me limito a mirar a mi alrededor.
Luego medito, indago bien dentro de mi tratando de reconocer
qué es lo que me está haciendo mal.
Intento explorarlo, sacarlo a flote (aunque no quiera, aunque duela) y
en medio de eso hallarme a mí misma.
Entre tanto que voy, comienzo a olvidar la pena
arrojando cada queja al vacío.
Reposo cerca, bien cerca de algún pino o árbol añejo.
De a poco siento como el dolor se va, la calma vuelve y
ya con suma claridad
empiezo a ver mejor el camino.
Así regreso, agradecida porque una vez más
mi alma tiene paz para decidir y continuar.
Ahora largo camino resta, necesito seguir fluyendo sin mirar atrás...
¿Vos? ¿Cómo canalizás esos días raros? ¿Cuál es tu manera preferida de meditar?
@ruthiscastro






