S i l e n c i o
Tu silencio qué mal me hace.
¿Dónde estás? ¿Qué te pasa? ¿Por qué no me hablas?
Parece que te hubieras ahogado en un mar de palabras, en un sentimiento vano y vacío,
sin ningún sentido.
Aquí estoy, esperando oírte... No sé si lo notaste pero me haces falta.
Tu sola presencia alegra mis más amargos días, te ríes de mis desvaríos e impulsas mis locuras más allá de cualquier límite.
Sin embargo, decides hacer silencio, desaparecer, abandonar, decepcionarme.
Me mata así la culpa, mantiene al corazón y a la mente cuestionándose fantasías...
¡Qué extraño eres cajita de pandora!
¡A veces, alcanzo a comprenderte tan poco! Otras, intento y no lo logro.
No quiero entender o pensar que todo lo que pasó fue una triste mentira...
¿Verdad o casualidad?
Si lograrás ver más allá de lo natural podrías conocerme de verdad. Tomar la llave y entrar.
Tengo duda de mostrarte quién soy,
el prejuicio me hace cuestionar el hecho de si vale la pena.
Y si me querrás aún a pesar de mi yo...
Estoy intentando hacer mi máximo esfuerzo para ver tu interior,
parezco ciega a los que todos ven o creen ver de ti.
Pero, ya decidí. Voy a perdonar y olvidar. Dar vuelta la página, dar espacio para darme una nueva oportunidad. Optar por la posibilidad de demostrarme a mí misma que soy valiente, que sí puedo y qué más allá de lo que digan o piensen seguiré adelante con o si ti...






